viernes, 9 de mayo de 2014

INÉS

La tierra se cuarteaba y crujía por sí sola, el sol estaba en su cumbre, así había estado más de un mes, y así parecía que iba seguir.
“Cruj” “Cruj” sonaba la tierra bajo los pies de Isac por cada paso que daba.
Estaba cansado y sediento de tanto caminar. Le ardían los brazos y la nunca por culpa del sol, Los dedos que salían de sus huaraches era los más quemados.  Había caminado mucho y aún no veía a nadie. Tampoco sabía cuánto faltaba para llegar a Santa Rosa.
-Tráetela por favor. Tráela de regreso.
Todavía escuchaba los suplicios de su madre, y si no hubiera sido por que ya llevaba días llorando y parecía que de tanto llorar se iba a secar no le hubiera hecho caso.
La última persona que había visto le había dicho que siguiera la vereda hasta llegar a los fresnos, de ahí tenía que dar vuelta y continuar con rumbo hacia donde se veía la loma.
-No, pues todavía le falta alguito.
-¿Como cuánto?
-Pues todavía falta. ¿Y para qué quiere ir hasta allá? Allá no hay nada. No hay agua, ni tampoco trabajo.
-Estoy buscando a alguien
-¿A una mujer?
-A mi hermana. ¿La ha visto?
-Si supiera la cantidad de mujeres que pasan por aquí. No, ni cómo reconocerlas. Pasan, a veces seguido, a veces tardan. También a veces van solas y otras acompañadas. Yo ni me acerco, se ven bien raras, como si estuvieran locas o aturdidas por el sol. Ellas no ven a nadie sólo caminan, como si supieran a donde van. Otras van hasta sonriendo, como felices. Quien sabe dan harto miedo.
-¿y con quién van?
-Ah, ¿no sabe?, se dice que es el dueño de todo para allá atrás de la loma. Va a caballo y … bueno si lo ve ni se le acerque, que le aseguro que quien se lo topa de frente no regresa. Pues así dicen que les paso a las muchachas.
-Pero yo no soy mujer, ni tarugo como ellas.
-Bueno, yo sólo decía. Pero todavía le falta alguito para llegar.
Ya había llegado a la loma. Y se arrepintió de no traerse algo de comer. Subió a la loma y forzó la vista por culpa del sol. Más lejos estaban unas parcelas con mogotes. Y atrás de estos vio una iglesita con pocas chozas y de fondo lo que parecía una casa muy grande.
Ya casi se hacía de noche, cuando llego al pueblito. Las primeras casitas que había tenían adentro una vela encendida. No había gente por las calles, y si no fuera por las luces y la voz que salían de esas casitas hubieran pensado que no había nadie.
Vio una silueta al final de la calle que cuando se acercó observó a una anciana con la pie piel agrietada por el sol y por la edad. Tenía los ojos pequeños y llorosos que trató de hacer grandes cuando lo vió.
-Buenas noches
-Buenas noches joven.
-Vengo buscando a mi hermana Inés. ¿No sabe si vino por aquí? Está chamaca, y tiene la piel morena, pero clarita clarita. Y tiene unos ojazos verdes, bien verdes, como de gato. Dicen que esos los sacó de su padre, que también quien sabe quién fue. Y tiene el cabello negro, más negro que el mío.
-Ay mijito. Todas son iguales. Unas de cabello claro, otras de cabello negro, pero siempre iguales.
-Entonces ¿la vio?
-A cada una de ellas las he visto. Y también ya no las he visto. Desde que tengo memoria pasan por aquí enfrentito.
-Entonces dígame, ¿la vio? Yo ya no pude ver más a mi madrecita morirse de la angustia, ya van para tres semanas que se largó. Le prometí que aunque de las greñas la iba a regresar.
-Ay mijito, Ay mijito.- La anciana le dio unas palmadas en su brazo y en cada una se agarraba de él enterrando sus uñas-Ay mijito- Le seguía diciendo ya sollozando. Las lágrimas le brotaban de sus ojitos y le escurrían por las grietas de su cara. Con su dedo huesudo le indico el camino. Todo el camino derecho hasta llegar a la puerta de la casa grande.
La anciana lo hospedó un su casa, vieja como ella y de adobe. Le dio de cenar caldo de pollo y atole de elote, diluido y desabrido. Cuando amaneció dio las gracias y caminó a la casa grande.  El gran portón que había visto era más grande y viejo. Afuera había un hombre con un zarape durmiendo. Saludó.
-Buenos días- repitió hasta que el hombre pareció despertarse.
-Buenas, ¿qué quiere?
-Busco al señor
-¿Para qué?
-Para hablar
-Oh que bien friega. Dígame para qué quiere verlo.
-Pues, pues busco trabajo.
-Lárguese qué, aquí no hay…
Pero el hombre se detuvo cuando por dentro se abrió la puerta. Salieron trabajadores con hoz y machete en mano, todos mirando para abajo. Detrás de ellos en caballo un joven, más joven que él.
-Y éste ¿quién es?
-Uno…que quiere verlo…
-¿Vienes por trabajo? Estas de suerte, nomás por que ayer se peló uno. Ándale, atrás de ellos. Tú, dale un machete o lo que sea y le dices por dónde.
Sorprendido no dijo nada, y le hizo caso. Caminó atrás de la fila y todos se dirigieron hacia unas parcelas donde había maíz sembrado. Cuando vieron hacia donde iban caminando el hombre que iba delante de él tembló un poco.
-Apúrense, a trabajar- Gritó el joven a caballo.
-Oiga Don..
-Don Santiago
-Don Santiago, estoy buscando a mi hermana, ¿no la ha visto?
Don Santiago lo miro, y sus labios formaron una sonrisa.
-¿Su hermana? ¿Cómo se llama?
-Inés, es una chamaca, esta flaca y tiene el cabello bien negro.
-Ines, si, si me acuerdo.-De aquella malformada sonrisa soltó lo que pareció ser una risa.- Inés, ya tiene rato que se fue. Ha de andar por aquí. Si la encuentras, si quieres te la llevas. Estos que están aquí también están buscando a alguien, algunos las encuentran. A veces se van o se quedan con ellas. Ahí búsquela.
Sin saber bien que le había dicho y con los pelos de punta siguió a los demás. A medio día y asoleado estaba cansado de trabajar y de preguntar por su hermana, nadie le contestaba, unos no le hacían caso, otros temblaban y seguían trabajando, sólo uno le contestó
-Aquí no hay nadie- Y no le volvió a decir nada más.
Ya casi acababa el día. Cuando notó su piel seca por el sol. Como le hubiera gustado que lloviera, para al menos así refrescarse un poco. Pero no había llovido, ni ahí ni en su casa y aún así, ahí la tierra estaba suave y el maíz crecido.
Un escalofrío sacudió su cuerpo, y sintió más miedo a cada paso que daba y sus pies se hundían en la tierra suave. “Ahí, búsquela” le había dicho Don Santiago. Supo lo que significaba y siguió caminando. Las parcelas eran muy grandes, y los otros hombres ya habían quedado atrás, uno de ellos le chiflaba para que se regresara. No iba a regresar, a cada paso que daba se daba cuenta que el maíz cambiaba y se acercaba más a su hermana.
Él también trabajaba el campo allá en su casa, y sabía como era el maíz, y cuando había que cosecharlo y como trabajarlo, como reconocerlo cuando ya estaba maduro. Y más que nada el tipo de maíz que era, por su color y forma los reconocía rápido. Y ahí no había por qué haber maíz, y menos como estaba. Había unas mazorcas que estaban muy gruesas como si estuvieran cabezonas, y otras con los pelos de arriba de diferente color, los vio café claros y oscuros, otros amarillos casi plateados, y por fin unos bien negros.
Se detuvo cuando vio los últimos y se paró enfrente de una mazorca bien gruesa. No paraban los escalofríos, alzó la mano  e iba a tocarla cuando desistió. Agarró la mazorca de a lado y tocó los pelos, y no se sorprendió cuando sintió que era cabello de verdad. Todos a su alrededor eran así. Desesperado peló la mazorca, y reprimió las náuseas. Entre los granos de elote había dientes. La mazorca calló de sus manos. Desesperado se levantó a recogerla, no sabía para qué, pero la quería observar de nuevo. Ya agachado le dieron unas ganas de rascar la tierra, la rascó tanto que ya no identificó la humedad de la tierra en sus manos con la de sus lágrimas que caían. Paró hasta que encontró algo que reconoció. La medallita que le habían regalado a Inés cuando cumplió quince años.
Se levantó y sintió  miedo Arrancó y peló mazorcas. Todas tenían  cabellos negros, unos con dientes y otros con uñas. Ya no tenía duda. Ahí había ido a parar su hermana, cuando hacía tres semanas que aún jugaba en su casa a ser una novia. Se había ido con el primero que pasó y le habló bonito. Ahí había ido a parar. Supo qué era aquella mazorca gruesa del tamaño de una cabeza. Con la cadenita en la mano dio media vuelta. Regresó con los demás peones y no dijo nada de lo que ellos ya sabían.
-¿Encontró lo que buscaba?- Se acercó  Don Santiago a preguntarle
-Sí
-Me alegro, me alegro. ¿Ya se va? Vaya con Dios pues. –Le dijo con la misma sonrisa que había tenido en la mañana. Se alejó y durante todo el camino que siguió, la risa de Don Santiago lo acompañó.
Ya había caminado bastante y no sabía cuánto le faltaba, ya había pasado los fresnos cuando se encontró con el hombre que le había indicado como llegar a Santa Rosa.
-Buenas tardes- Se acercó el hombre a saludarlo – ¿Qué tal le fue? ¿Y su hermana?
-Pues allá la fui a encontrar en los terrenos de Don Santiago.
-¿Don Santiago? No me diga…

-Pues sí, así se llama, y no me lo va a creer pero de santo como su nombre no tiene nada, parece más que es el mismísimo diablo. Ay mi hermanita, mi hermanita, ay, ay, ¿y ahora como se lo digo a mi madrecita?

jueves, 8 de mayo de 2014

Sueño

Ella no lo resistió más se lanzó hacia sus brazos , y estos la recibieron; y le dio un beso en su boca, y esta le regreso un beso igual de cálido. 

Se miraron fijamente y en silencio siguieron caminando tomados de la mano sintiendo una triste victoria.

Ella lo abrazaba y el se dejaba abrazar. Lo besaba y el se dejo besar. 
Pero su camino juntos terminó.
El le acarició el rostro y vio su tristeza. Y ella  la de él reflejada en sus ojos. 
Ella comprendió. Y en aquella mirada mutua le dijo adiós.
Se dieron la espalda y con un corazón roto, cada quién continuó su camino.


Le tomó el rostro entre sus manos y la miro fijamente, esperando que sus ojos pudieran transmitir esa pasión que había guardado por mucho tiempo y que ahora tanto le había gustado, la iba a extrañar, pero más que nada iba a extrañar aquello que no podía tener.

lunes, 24 de marzo de 2014

Recuerdos



Tap, tap tap.

Era el único sonido que podía escuchar mientras caminaba por la calle. La oscuridad en esa hora dominaba todo. Y no era raro, ya que aquella calle por la cual iba no tenía alumbrado público, y no había lugar alguno cerca que despidiera luz de sus lámparas.

Cuando caminaba trataba de no escuchar sus propios pasos. Era mejor perderse en silencio, cuando ponía atención podía escuchar toda clase de ruidos, el de los carros cuando se acercaban, o a las personas que se aproximaban. Tania miedo, mido cuando estaba sola. La hacía recordad sus pesadillas, todo aquello de lo que se arrepentía todo lo que quería olvidar.

Susana Carrillo cuando tenía siete años, en casa de sus primos, jugando con ellos como cualquier niño, se quedó encerrada en una habitación, En esa habitación se apagaron las luces, sabía que no estaba sola, sabia quien era la persona que estaba en aquella habitación con ella, sabía que no era bueno lo que estaba pasando, y lo que iba a pasar…

Salió de ese recuerdo cuando sobresaltada escucho un jadeo, como el que hacia su mascota cuando tenía sed. Y rápidamente volteo a ver qué era lo que se acercaba. Era una señora que caminaba rápido, con un niño pequeño que sujetaba de la mano, el cual trataba de seguirle el paso.

Ese era el escenario nocturno diario. Cuando caminaba del lugar donde trabaja al edificio donde vivía.

Y era todo un descanso cuando llegaba. Cuando estaba en la calle al medio día ayudando a heridos en espacios públicos, o a veces en edificios donde alguna vez habían sido hospitales, tenía que soportar el ruido de las personas que lloraban y que se quejaban, todos pidiendo ayuda.

Cada paso que daba sentía calor si se derritiera, se sentía pegajosa, olía mal, tenía tanto calor, que las heridas de los demás, sus rostros sucios, y el olor que despedía le hacían sentir repugnancia por estar en ese lugar.

No podía quejarse, estaba consciente que no era la única que se sentía así, había más hombres y mujeres que se esforzaban en hacer el mismo trabajo sin hacer caso a lo demás. Era su trabajo, ellos lo hacían voluntariamente. En el caso de Susana no era así.

Ella provenía de un pueblo lejos de la capital, a dos días de viajar en camión. Solo tenía que entregar unos papeles y regresar. No quería ser parte de un problema que no era suyo. Y como en una historia donde la protagonista enumera todas las cosas que no le gustaría que le pasaran, le pasan. Fuera el edificio donde entregaba los papeles había gente del ejercito, y algunos doctores que salían de la nada y sujetaban por lo regular a las mujeres que tenían buena edad para trabajar.

Una vez que estuvo en la capital, con todas aquellas personas que también se habían llevado, le dieron una lista con el área el cual debía atender.

Llevaba alrededor de dos años atendiendo heridos y enfermos. Le parecía de lo peor que reclutaran a hombres y mujeres civiles para llevarse los a la guerra, y todavía peor cuando se escaseó la mano armada y se llevaron por la fuerza a jóvenes, tanto hombres como mujeres.

Y escaseando así los médicos, también se llevaban, al principio voluntariamente, después a la fuerza a otros jóvenes para atender a los demás. Solo se daba un pequeño curso de una semana, ya después uno tenía que ayudar y aprender de la experiencia. Estaban solos.

Con dos años de estar trabajando ahí, ya tenía papeles diferentes al de los demás. Y podía vivir en un edificio donde también Vivian otros doctores, enfermeras y alguno que otro militar.

Ya ni una casa o lo que quedaba de ellas tenia luz para alumbrar a los caminos, y los que la tenían, no las prendían por el toque de queda, o porque ya nadie habitaba en esas casas. Había que tener mucho cuidado, de algunas casas salían sujetos, los cuales para sobrevivir, (como muchos otros) robaban y mataban. Ya no era robar por dinero, sino que la ropa, era más indispensable para cubrirse por la noche. Nadie podía sobrevivir al frio en la noche, que era mucho peor que el calor del día. Y también otra cosa se había hecho más importante que el dinero: la comida y las medicinas. Esa era la primera razón para robar los papeles y credenciales de los trabajadores voluntarios y obligados por el ejército. Con cualquiera de esos papeles estabas libre de ser llevado a prisión (modernos campos de concentración), comprobaban que no eras enemigo del estado, y con esos papeles te daba una identificación para que tuvieras un lugar donde vivir y recibir comida. Esas credenciales eran el nuevo oro de la época. Siempre tenía que salir uno con esos papeles. Así como siempre uno era propenso de ser asaltado y llevarse esos papeles. ,

No paso mucho tiempo, después de anunciar por televisión las credenciales de identificación de ciudad que las filas para tramitarlas se hicieron muy largas, y llego cierto punto cuando se dijo “ya no hay” o ponían escusas para no entregaras. Fue la corrupción la que gano en el punto de protección civil. Y siempre era la que ganaba.

Después de eso comenzaron los rumores y luego los hechos confirmados de que había grupos de mujeres, jóvenes que mataban a las personas que tenían esta credencial para quedase con ella. Lo peor eran los rumores recientes, aparte de los saqueos y robos al cuerpo armado del estado, era, el que decía que la gente, sin resistir más el hambre atrapaba grupos de personas para matarlos y comérselos.

El canibalismo resurgió como en las Guerras Primitivas Mundiales de hace un siglo. Y los más indefensos a esta actividad, como siempre, eran los niños.

Susana siempre caminaba por esa calle. Y no le parecería raro que alguien que ya la estuviese observando, o si algún día la atacaran, le robaran sus papeles, le quitaran la ropa de sus cadáver, y después rebanaran su cuerpo para cocerlo y comérselo.

Cuando estaba sola, con el silencio que era su único acompañante desde hace años, o sola con el ruido de toda esa gente muriéndose, su mente se escapaba, e iba a su infancia, en los lugares con el sol y el viento fresco con las noches cálidas, o donde antes vivía cuando era niña. A aquellos museos con colecciones de animales que ya no existían a los que la llevaba su padre. Siempre recordaba mariposas, como las que veía dibujadas en los libros y películas viejas, a unas que estaba vivas, o que se movían como si estuviesen vivas, estaba en lugares especializados, los pocos lugares que hacían pequeños cuerpos mecánicos que imitaban a los animales que ya no existían. Era un bonito lugar, uno de los pocos que se encargaba de dar un poco de felicidad y de luz a ese mundo.

Pero la guerra con el tiempo iba aumentando, y su campo de guerra iba esparciéndose cada vez más. Todo lo que tenía en sus recuerdos ya no existía. Y cuando todo aquello dejo de existir una parte de ella también se fue, solo su cuerpo y el dolor que sentía era lo que le hacía darse cuenta que seguía viva.

Sentía miedo y frustración al ver los resultados de la guerra, con los cuerpos semi-destrozados de los soldados y guerrilleros. Al principio sufría mucho cuando veía que no podía salvarlos. Luego dejo de sufrir para compadecerse de ellos, que ya en su último momento de vida, delirando, llamaban a su madre, esposa, hermanos e hijos, y pedían en muchas ocasiones perdón.

Se compadecía de esas personas que ya moribundas se querían dejar ese mundo, para irse a donde ellos querían. A otros lugares que ellos también recordaban o se imaginaban.

Y odiaba a los que morían con el rostro marcado por el terror y miedo a la muerte. Y que rogaban para que los curasen para volver a los campos de batalla, a regresar a la carnicería que había, teniendo como cuerpo a morir el del humano.

Pero entonces, en una ocasión, cuando ella pensaba que era mejor que las personas que venían del campo de guerra muriesen y no regresaran, la guerra sin ellos terminaría más rápido. Así en unos de esos momentos en que inyectaba sobredosis de medicamento a pacientes para que murieran silenciosamente y sin sufrir, el piso de uno de los edificios cerca de donde estaba estallo. Y así fue cuando volvió a escuchar el silencio. Un silencio que no era agradable. Debido al ruido de la explosión, sus oídos por un lapso de tiempo quedaron sordos, y solo podía sentir y ver la desesperación de los otros. Al estar en silencio los otros sentidos se agudizan y podía observar cada detalle de un mundo lleno de moribundos y de personas con hambre y miedo.

Pasado el efecto de la explosión. Se entero después que a un soldado le había instalado medio cuerpo mecánico. Lo que era un brazo y una pierna mecánica. Se decía que el soldado había pedido esa operación voluntariamente, y el ejército vio la oportunidad de experimentar algo nuevo.

El resultado fue glorioso para ellos ¿De qué había de preocuparse uno, si de ahora en adelante podían usar hombres como armas?

Fue una pesadilla el resultado de convertir a este hombre en un arma para Susana. No tenía mucho que lo había atendido, y al principio de compadecía de él, porque también odiaba la guerra y había perdido a su familia en ella. Pero por alguna razón cambio su forma de pensar. De una persona que ya no tenía nada porque vivir, a una persona que quería seguir en esa guerra hasta el punto de donar su cuerpo para ser un arma. Recordaba el nombre de aquel soldado. Oscar. Sólo Oscar le había dicho cuando le pregunto su nombre.

Después de aquella operación. Oscar se encargo de seguir, escondido, a Susana. Para él, ella fue la razón para seguir viviendo, y la que le dio fuerzas para soportar aquella cirugía que había pedido. La instalación de un brazo y una pierna completamente robotizada le había dado el poder de un arma que iba mas allá que el de los humanos, y era el orgullo de sus Superiores, era tan poderoso para combatir a un ejército él solo.

Susana lo había atendido con mucho empeño .Y escuchaba todas sus historias. Le gustaba estar con ella, y a veces solo decía que se sentía mal, o que le dolía algo para que ella se acercara y pudiese hablar. Era una muchacha muy guapa, y como todas las demás estaba desaliñada y un poco desnutrida, pero le gustaba oír su voz, y sentir sus manos sobre su cuerpo cuando le cambiaba las vendas. Siempre la veía con una mirada triste, y notaba que a veces se perdía en sus recuerdos. Por eso le inventaba historias graciosas sobre personajes y lugares inventados. La hacían sonreír, y le era fácil hacerlo, porque ella era como él. Otra persona que se refugiaba en el pasado y en fantasías para soportar el presente.

Ella fue la razón por la cual decidió vivir. Quería vivir para protegerla, para que viviera con esa sonrisa a su lado. Para hacerla sonreír siempre. El junto con otros soldados con la misma cirugía que la de él, se encargarían de terminar con la guerra, para poder vivir en un mundo silencioso del ruido de los llantos y lamentos, en un mundo limpio, limpio de sangre y cadáveres.

La seguía cada noche, y la defendía de sujetos que se acercaba a ella con intensiones que él no quería imaginar, siempre lo hacía en silencio, ella nunca se daba cuenta. Sabía que a ella no le agradaba por la decisión de convertirse en un arma, y si lo viera, lo malinterpretaría todo.

Pero esta vez no llego a protegerla. Lo llamaron en estado de emergencia para defender un ataque del enemigo que ya estaba muy cerca y avanzaba muy rápido a la capital. Los honres que también se habían transformado en armas habían sido llamados para detenerlos. Solo tenían poco tiempo para intervenir. Desobedeciendo órdenes salió en un trasporte que robo a uno de sus superiores. No podía estar tranquilo, y acelero lo más que pudo para llegar a verla.

Cuando más aceleraba al vehículo Susana corría más rápido.

La seguían, alguien la seguía. Faltaba poco para llegar al edificio. No había ni un trasporte militar que pasar a vigilar la zona. De hecho cuando salió del trabajo no había nadie apresurándolos por el toque de queda. Algo malo debía estar pasando. Como le pasaba a ella.

Fue en un instante cuando el que la seguía desapareció, pero en el mismo momento otro sujeto apareció frente a ella, se abalanzo sobre ella pero Susana lo esquivó. Siguió corriendo, pero ya estaba cansada, y el hombre que recién había aparecido de la nada, como la estaba esperando tenía más fuerza para correr.

Solo alcanzo a dar unos pasos más, hasta que fue derribada por el sujeto, y no supo en qué momento empezó a sentir que la vida se le salía del cuerpo, era una sensación caliente que iba fluyendo fuera de ella.

El hombre que la había derribado estaba encima de ella, pero era el primero hombre que la había seguido el que le había disparado. Ese agarró el morral que traía ella y reviso lo que tenía hasta encontrar los papeles, mientras que el otro la empezaba a desvestir y a separar sus piernas.

Fue ahí cuando su pesadilla se hacía realidad, y otra vez tenía siete años, estaba en una habitación oscura, y el rostro que quería olvidar se hacía cada vez más claro.

Oscar llegó, pero no podía detener lo que estaba pasando, ni volver en el tiempo para llegar antes de que todo ocurriese. Estaba frustrado con el mismo, no supo que hizo después. Cuando se dio cuenta, los dos hombres que estaban alrededor de ella gritaron de terror, y uno por unos se fueron desintegrando lentamente. Comprendió la razón, de aquella monstruosidad que tenía en el cuerpo, y por qué Susana se había decepcionado de él.

Se acerco a la mujer que le había regresado la vida. Solo pudo ver su rostro palidecer, y sentir la sangre caliente salir de su cuerpo. Estaba sufriendo, tenía en el rostro una expresión de miedo. Se arrodillo, y levando en sus brazos el cuerpo a un tibio de ella. Y como si fuera una niña pequeña la arrulló, mientras de su garganta salía una melodía suave.

Susana volvía a tener siete a años, pero ahora estaba en los brazos de su padre que la arrullaba cuando tenía miedo, cuando apenas se empezaban a escuchar los bombardeos y llantos de la guerra.

Abrió los ojos y vio a Oscar, era un rostro dulce y atractivo, uno que le dio mucho gusto ver, y después se trasformo en el rostro de Oscar Carillo, el rostro de su padre, dulce y tranquilo.

Oscar observaba como el rostro de aquella muchacha se tranquilizaba, hasta que se volvió un rostro inocente, lleno de dulzura, como el que siempre quiso ver y como el que se imagina cuando estuvieran juntos.

El cielo se ilumino, de tal forma que todo lo que le rodeaba se podía ver claramente. De seguro el ataque ya había comenzado, pero él no iría, no tenía nada por que luchar. Cuando todo volvió a oscurecer se escuchó un ruido fuerte, el ruido de armas y bombas estallando.

Sujetó más fuerte a Susana

Susana se dejo llevar por la melodía que escuchaba de un lugar lejano y por los suaves brazos que la sostenían. Y sintió calor, mucho calor. Un calor que venía de otro lado y que estaba impregnado de olor a pólvora y otros gases.

Veía mariposas, eran mariposas de color púrpura volando en la en la oscuridad, y se acercaban mas, podía tocarlas, ya estaba muy cerca.



La guerra no terminó

martes, 11 de marzo de 2014

el regreso

Hace años que no pasaba por el blog..lo olvidé..siempre dejo todo a medias
Si voy a escribir, creo que es hora de que escriba algo más creativo

jueves, 9 de mayo de 2013

cafeina in progress

Hace una semana que me sucede, no se si es el café o que onda, tomo u vaso o lo que sea y poco después  como me sucede en este momento, me siento muy nerviosa, me palpita el corazón  me muevo, no me concentro, tampoco siento que sea sueño. Hace tiempo fue por un vaso de café del oxxo, de esos andatti de la maquina de esa tienda, me sentía así. Después , precisamente al otro día, y por la mañana, fue un vaso de chocolate de la misma maquina del oxxo, el chocolate sabia mal por cierto, estoy segura que hace tiempo no lavaban la maquina, (aunque la verdad no se si me haya puesto nerviosa el chocolate, ese día tuve tres clases aburridas. Con las primeras dos fueron suficientes como para pensar si valía la pena la calificación de esas materias, son patrimonio y america latina del siglo XIX. )

Aún no  termino de leer, aveces pienso que si no pasara tanto tiempo con mi novio haría mas cosas, pero la verdad no lo creo. Ayer fuimos al cine, hoy no fui a clase de japonés, ojalá y no me haya perdido de mucho, pero el momento y la situación eran tan perfectas que ameritaba perder la clase,  tampoco se si vaya el viernes a clases, en primera por que no he hecho tareas como desde hace mas de 15 días, si algo así. 

No se sí mañana A me adelante mi regalo de cumpleaños, algo así le entendí.
Tampoco se si en mi casa me vayan a celebrar mi cumpleaños , que es el domingo, cumplo 21 años.

Me siento tan nerviosa que me duelen, me pican, siento raro en la planta de los pies. Por cierto me tome una botella de café olé.

Que me regalaran? Soy muy egoísta en este momento quiero un smartphone. Hoy sentí muy feo, en la calle a casi cualquier lado que volteara alguien tenia un celular xperia, como antes el mio era u.u. Desde que perdí mi teléfono pongo atención en los asientos de los lugares púbicos por si me encuentro uno. Y me pongo a pensar en que haría si me encontrara uno. Sentiría al principio que es justo, y el destino así lo dice. Pero el destino de verdad no es justo, lo sé de sobra. Pero si eso ocurriera creo que me sentiría mal, digo, a mi no me gusto que se quedaran con mi teléfono  lo compre con mi dinero , con casi mi esfuerzo.. Fue regalado a un desconocido deshonesto y mal ciudadano XD. A´parte últimamente aplico la de "no hagas cosas que no quieres que te hagan"

Bueno, siguiendo hablando de regalos de cumpleaños, o mejor dicho, empezando por la fiesta  comida..no hay nada decidido, bueno si, decidí con mi hermana ese día preparar cupcakes, pero mañana tendría que ir a comprar la caja de harina esa que vi en la comercial.

No me haría faltaropa, desde enero estoy que me compro un lindo y fresco vestido, pero, también necesitare nuevos zapatos, o hurachitos bonitos para usarlos en conjunto. Sí necesito esas dos cosas a fuerzas para poder estar cómoda y a la moda..

Puse agua a calentar, voy por mi té.


Se calentó demasiado mi agua, hasta la bolsita del té se infló.
Retomando, quisiera que otras cosas pasaran el día de mi cumpleaños, aunque la verdad queiro un domingo casi solitario, muy quieto, viendo películas que me gustan. Tengo ganas de ver Lo que el viento se llevó, o la ultima de Harry Potter.

También ese domingo se van a presentar bandas buenas en texcoco, espero que mis amigos se saquen algo y quieran ir. 

Aún no termino de leer la lectura para mañana, se llama "Las transformaciones del liberalismo en México del siglo XIX." y la verdad no se si  hacerlo. Sólo eran dos capítulos, me faltan como menos de 30 paginas,pero me puse nerviosa, y ya no entendía nada.
De hecho por eso puse agua para té, y té de manzanilla, para ver si así me calmaba un poco.

Fuimos a la biblioteca a sacar ese libro, y yo saque otros de teoría que me podrían servir para mi proyecto.
Pienso tomarme dos tazas de té, para usar las bolsitas y ponérmelas en las bolsas que se me están haciendo bajo los ojos.
Tengo que ver una pelicula mañana para entregar algo así como un reporte. Ah y tengo que ver que le regalo a mi mamá para el viernes, hoy vi una pulsera muy bonita, pero también muy cara.

Mandé a una lavanderia por periferico a lavar mi asquerosa colcha y una cobija, ya olía demasiado mal.
Después de dejarla descubrimos otra lavandería. Hay que pasar a checar los precios.

Ayer le dije a A algo que me inquietaba. Sentía desde hace tiempo que ya no le llamaba la atención, que me veía como algo X, hace tiempo que no me decía cosas bonitas, o cumplidos, simplemente esa parte de la relación en donde el ego de los dos es alimentado por el otro no funcionaba. Caí cuando noté que el no notaba en mi corte nuevo de cabello. Me dijo que de verdad no se notaba. yo siento que si, por que lo de enfrente está muy corto. Pero no me dijo nada. Me dijo que si me seguía viendo bonita, que sólo se le había pasado decirme cosas, que no se había dado cuenta. Ojalá sea cierto, por que le creía una vez más. He aguantado mucho, y lo peor es que el no se ha dado cuenta. 


martes, 23 de abril de 2013

Que paso en casa?

Bueno, no ha pasado tanto tiempo que digamos, pero hay lagunas cosas que quiero anotar.
Hace algunas semanas estuve muy deprimida por algo sucedido en casa, el neurótico de mi padre solo nos gritó y decía cosas que hacia sentir mal...yo creo que a cualquiera. Me enoja que haga eso, por que me recuerda a una frase que precisamente dice :"candel en la calle oscuridad en tu casa" ..o algo así.
En esos días me alegra sólo ir el fin de semana, pero me siento mal, culpable, injusta; me lo dijo mi hermana, y es cierto, eso ellas lo viven diario en la casa, a mi sólo me toca en dos días  Me siento mal por ellas, yo no aguantaría tanto, de seguro si estoy en mi casa todos los problemas van contra mi, (cuando estoy pasa), creo que soy del mismo temperamento de mi padre. Polos iguales chocan, creo que se dice eso. Creo, que es verdad. Si algo me hace o dice, se lo regreso. Me cuesta quedarme callada con el.
En fin....creo que se dió cuenta , fueron dos semanas, una se desquito conmigo, y me hizo sentir muy mal. Quería irme, no regresar al otro fin de semana, pero tenía un problema, era la primera semana después de vacaciones de semana santa, y tenía que regresar. El interés tienen pies. Tenia que volver por la renta.
Es tanta la impotencia que siento en esos momentos. No tengo a donde ir, y realmente no a alguien lo suficientemente completo que me apoye, no tengo un trabajo ni y tampoco la posibilidad de pagar la renta por mi, no me alcanza, es mucho para mi simplemente, que podría hacer para ganar todo eso.
Me lo guarde todo, quería enterrarlo dentro de mí. No pude.
Fue un comentario el que me dijo A el que me hizo estallar.
Lloré,, lloré mucho no me pude contener, íbamos a trasbordar de linea en el metro. Fue tanto que para mi bien A deicidio acompañarme y no ir a clases. De hecho me acompañó todo el día. Hasta el siguiente después de clases. Me gusta cuando se queda, me hace reir, me siento feliz.
El me hacia sentir bien, pero no podía dejar de pensar que me iba a pasar llegando a mi casa. Tanto que el viernes volví a llorar, no se, quería que me dijera algo, que me convenciera de no regresar. Le dije que no quería hacerlo. Pero, ¿que otra cosa nos quedaba?. Regresé a casa.
Mamá me regaño por que no le avise en la semana había llegado bien al depa. Luego me dijo que le pidiera una disculpa a mi papá. Le dije que no lo iba a hacer. 
Ese Viernes no me hablaron todos...pero ya ..en lo que fue el fin de semana mi papá no me gritó. Fue algo, tampoco fue cosa para que nos habláramos. No tenía nada que decirle,enserio, aveces pasa.
El siguiente fin de semana ya me habló. Tambien fue un poco X., sólo me quedó acompañar a mi hermana. Por que ahora se fue contra de ella.
El ultimo fin de semana, (el pasado) ya todo parecía bien. De hecho me asuste, mi papá estaba demasiado calmado. No se enojó con nadie, que es bastante raro. 
Insisto que lo vi pálido. No se si se dio cuenta del daño que esta haciendo y decidio calmarse, no se si le reclamo alguien lo que estaba haciendo. A la mejor toma calmantes.
Me preocupo. No es algo para que baje la guardia
Son cosas que siempre pasan. No significan que desaparescan.


miércoles, 17 de abril de 2013

¿salir con honores ? ¿que?!!

OK. primer chisme de comunicado oficial del telefonía descompuesto de la escuela.
Si no tienes ni un 8 en tus calificaciones sales con honores.
¿que que??
¿Por qué mierdas no dan a conocer información desde el inicio de la carrera?. Ya vamos casi a terminar, digo, falta sólo un año y no sabía nada de esto. Hay gente en la carrera que no tienen nada de mi respeto que esta tratando de conseguir esto, digo...es gente muy estúpida, de esos que se dan cierto aire de intelectual. Nada nuevo en el mundo pero bastante molesto cuando son siempre ellos uando se la pasan gritando (literalmente) su estupidez.
No es justo, se me hace trampa lo que ahora están haciendo, recursan materias donde salieron bajos o casi reprobaron dos años después cuando ya ahora se de más lo que no sabias en un principio  Es trampa por que es como si compitieras ya sabiendo las respuestas de antemano.

Tengo aproximadamente ..como dos 7 , ambas de primer año, en primer y segundo semestre de historia. Creo que uno es de teoría en introducción a la historia y el otro es historiografia medieval.
En mi vida las vuelvo a recursar.
Estas materias las alterne, las toma en un principio todas en el turno vespertino, después cambié unas. Al final sólo me di cuenta de que no importa el turno, los maestros en la ENAH tienen un poder infinito de aburrición, las clases eran horribles no importa si las tomas en el horario donde el maestro eta "fresco" depende más bien de la capacidad del maestro. Aquellos dos maestros enserio se esforzaban y lo cumplían: no darse a entender.

A estos dos maestro nunca les entendí, uno eran 4 horas enteras de aburricion, se la pasaba hablando, no entendía sus lecturas. El otro maestro eran dos horas enteras hablando cosas que a mi parecer no tenia nada que ver con los griegos ni con los hombres medievales  Las lecturas no siempre las tomaban en cuenta, y preguntaba cosas de quién sabe qué.

En fin, si es por salir con honores, confieso que me vale, no me interesa, con esos maestros lo normal y mas alta calificación que puedo considerar es un 7. Y así esta bien gracias.
Cualquiera que haya estado conmigo en las clases lo podrá confirmar y estar orgullosos de más con sólo poderla pasar.
No es por presumir pero solo esas materias tengo 7.
Tengo otros 8, pero parece que no influye en lo de salir con honores, que es solo minima de 8. Y la verdad tengo 9 y 10 por demás. No muchos me creerían. Por que fue después cuando en materias más difíciles, no salia para nada baja, de echo me enorgullecía.
No me cuesta tanta trabajo si sólo no me retraso con trabajos y tareas, no se me hacen difíciles.
Para comenzar, no debo perder la voluntad para comenzar las lecturas, sólo me es difícil iniciar, ya después todo es pan comido.
Por cierto ya me retrase en lecturas y trabajos.

martes, 16 de abril de 2013

Me encantan los fandubs....yo queria cantar

Hace mucho tiempo intente hacer un fandub. Era la frikimoda. Y de verdad lo intente, baje programas, me conseguí un micrófono .y...a comenzar....pero oh! problema. No sabia que canción cantar, me gustaban mucho, no podía cantar rápido en japonés, no pude adaptar ni una canción  después encontré adaptaciones, pero..... como que no mas no me salia.
Otro gran problema que tuve y sigo teniendo es que ...no puedo aprender muchas cosas de memoria así que para cantar algo así me esa imposible, juro que ya no recuerdo completo el himno nacional pese  a que casi toda mi vida lo cante cada lunes.
En fin,  la desidia me gano. Además solo era una moda. Y creo que no me hubiera funcionado, no creo que tenga una gran voz. Antes me decían que sí que cantaba bonito.
Esto hizo que en mi niñez me elaborara en una vida futura, fantasía obviamente que iba a vivir como una estrella famosa, ya sea en la tele o como cantante.
Fantasía que me quitó mi padre como a los , no recuerdo bien, yo creo que como  a los 8. Cuando no recuerdo algo bien en mi pasado, o como un desde hace cuanto..digo 8 años. 
Si, me pregunto que quería ser de grande, y yo dije que famosa. Me dijo simplemente que eso no se podía, que nunca iba a poder ser una actriz  por que era muy seria e inexpresiva y quien sabe que tanto mas. 
Si, soy así  o cuando me dijo eso me forme esa idea, no lo se. Tal vez si, tal vez no. Pero me hubiera gustado oír un sí tu puedes hacerlo, creo que me hubiera motivado muchísimo.
Pero así no fue. 
Aveces me pregunto lo mismo, por que carajos no me dio viada, no me dijo si,  hasta que pasara tiempo me volvía a preguntar a ver si había cambiando de opinión  no se por que lo hizo. ¿Es normal que los padres hagan eso?
No lo creo.
Llore ese día